martes, 8 de febrero de 2011

Oscuridad


En la oscuridad dejo correr las yemas de mis dedos por tu piel. Aún sin verlo, puedo reconstruir en mi mente cada rincón de tu cuerpo. Siento tu aliento, tu calor y el tacto de tus manos que responden acariciandp mi piel y enredándose en mi pelo.
Siento la fuerza de tus brazos, que saliendo del sueño, me entrelazan, me aprisionan. Siento el recorrido de tus labios y sin abrir los ojos, perdida en medio de la oscuridad, te noto moverte suavemente en mi interior.
Y lentamente alcanzo de nuevo el abandono entre tus brazos.

2 comentarios:

  1. El abandonarnos a las sensaciones, nos permite encontrarnos a nosotros mismos, no como seres racionales, sino como seres instintivos, sensibles, emocionales, en resumidas cuentas, seres humanos.

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  2. Seres instintivos, sensibles, emocionales... seres humanos o, simplemente, animales... O niños.
    La vuelta a los orígenes sin el corsé de los convencionalismos. Es un viaje sano para hacer de vez en cuando.

    Bonitas palabras.

    Gracias por tu visita.

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